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Es una invitación a situarse desde los derechos humanos y la dignidad que estos otorgan a las personas sin distingos de sexo, raza, religión, orientación sexual, ideologías políticas, etc., y desde allí, poder ver las discriminaciones que viven muchas mujeres y personas “diferentes” a las normas establecidas socialmente. Es la disposición y el interés por ver desde una perspectiva de género todo lo que pasa en la IE y especialmente, en las reglas del juego o Manual de Convivencia.
Debes tomar conciencia de los roles y estereotipos de género, de lo que ha pasado históricamente con las mujeres (niñas, jóvenes y adultas) y las personas diversas, del espacio que se les ha asignado culturalmente a las mujeres por el machismo (el privado - la casa, así trabajen fuera de esta), de las relaciones de poder que hacen que estén subordinadas a lo masculino, etc., de las desigualdades entre hombres y mujeres que han generado exclusión, vulneración de los derechos de las mujeres y violencias contra ellas o contra grupos excluidos.
Las gafas violeta
Permitirán desvelar los pilares básicos del enfoque de género en la educación: detección del sexismo, uso de los lenguajes para la igualdad y consecución de espacios tanto reales como simbólicos.
Los y las estudiantes llegan ya a la escuela con unos roles y estereotipos marcados por la familia, medios de comunicación y la sociedad en general y que, desde su nacimiento, según seas niña o niño, las expectativas familiares son distintas. Pero ello no exime a la escuela de reconocer que existen diferentes formas de discriminación sexista y que es pieza fundamental para corregir esta situación.
Ayudar a ver las relaciones de poder que sutilmente operan en las relaciones establecidas culturalmente entre hombres y mujeres, son asimétricas, es decir, donde uno “somete” al otro. No son de reconocer al otro o la otra como igual, como un sujeto de derechos, sino como un objeto, alguien que puedo usar o dañar. Generan en muchos casos, subordinación, vulneración o exclusión de las mujeres y/o de personas con diversidad sexual que “representan” lo femenino.
Darse cuenta que es el sexismo está solapado y oculto, es difícil de reconocer. Es el tratamiento desigual o discriminatorio que se hace de las personas por el hecho de pertenecer a uno u otro sexo. Surge de un largo legado histórico y cultural llamado Patriarcado que centra el poder en lo masculino, subvalorando, invisibilizando, excluyendo y violentando a lo femenino y las mujeres.
La invisibilidad de las mujeres y el poco reconocimiento de su labor en el ámbito de la cultura social y política, hace que las chicas no tengan referencias femeninas. De esta forma, los chicos no pueden dejar de verse como los protagonistas en todos los ámbitos, aunque es precisamente en la escuela donde el porcentaje de mujeres que ocupan puestos de trabajo es mayor como profesoras, administrativas, etc.
El sexismo se aprende: los estudios de género han demostrado que la subvaloración de las mujeres en todos los ámbitos y las relaciones inequitativas entre hombres y mujeres NO son naturales y se aprenden en el hogar, la escuela, la calle, los medios de comunicación, los discursos religiosos, las canciones, los chistes, etc. El sexismo se puede desaprender, creando conciencia de equidad de género.
Identificar el lenguaje sexista: en muchas ocasiones muestra a la mujer como un ser inferior debido a sus diferencias biológicas. El lenguaje no sólo refleja, sino que también transmite y refuerza los estereotipos y roles históricamente considerados adecuados para mujeres y hombres en una sociedad. Diversos organismos (públicos, privados, internacionales, nacionales y locales) y legislaciones recomiendan usar un lenguaje no sexista.
Poder ver las violencias de género y las que son contra las mujeres, que antes no se percibían. Cuando se habla de violencias de género se refiere a cualquier acción o conducta que se desarrolle a partir de las relaciones de poder asimétricas basadas en el género, que sobrevaloran lo relacionado con lo masculino y subvaloran lo relacionado con lo femenino.
Son un problema de salud pública por las graves afectaciones físicas, mentales y emocionales que sufren las víctimas; por la gravedad y magnitud con la que se presentan y porque se pueden prevenir . Entre las violencias de género están las que son contra las mujeres, según la Ley 1257 del 2008 son cualquier acción u omisión, que le cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual, psicológico, económico o patrimonial por su condición de mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, bien sea que se presente en el ámbito público o en el privado.
Posibilidad de darse cuenta sí se han resuelto los conflictos desde un enfoque de derecho y de género, los cuales permiten prevenir las violencias basadas en género y la violencia contra las mujeres, porque incluyen la solución pacífica, el respeto por las diferencias y por el otro, sin prejuicios por su sexo, raza o etnia, estrato social o el lugar donde habita.
Conocer sí quienes ocupan los cargos de poder más importantes o representativos al interior de IE y de la comunidad educativa, son los hombres o las mujeres o ambos y en qué proporción. En qué lugares están las mujeres en relación con los hombres; y si hay en estos cargos personas diversas (sexual, étnica, religiosa, etc.)
Como puedes observar estas gafas son fundamentales para tener otra mirada sobre las situaciones, los conflictos, la convivencia en la IE, las normas y procedimientos con los que atendemos las situaciones y cómo nos relacionamos. Con el propósito de que haya una convivencia realmente equitativa incluyente y que permita relaciones basadas en los derechos humanos de todas las personas que interactúan en el espacio- tiempo llamado escuela.